La escala de Mohs ha permanecido como una técnica ampliamente usada en todo el mundo durante más de 200 años, principalmente por que es fácil de hacer, es económica y sobre todo es fácil de entender.
Los sonómetros se suelen utilizar para medir la contaminación acústica, es decir la cantidad de ruido que hay en un lugar o que se desprende de la realización de una determinada actividad.
La clave de estos dispositivos, tanto del alcoholímetro como del etilómetro, es su casi inexistente margen de error